Los superpoderes de la caña de azúcar

Añadido el abr. 16, 2018

La caña de azúcar procede de altos pastos verdes, y se utiliza principalmente para producir azúcar.
En Egipto, la historia de la caña de azúcar se inicia en el momento en que los árabes introdujeron su cultivo en el año 641 a. C. En esa época, el mundo islámico medieval también estaba desarrollando nuevos métodos de producción procedentes de los indios, los cuales llevaron al inicio de la industria azucarera en Egipto en el 710 a. C.
Actualmente, existen varias fábricas y refinerías en Egipto dedicadas a los productos derivados de la caña de azúcar, que se establece como la principal fuente de azúcar y la única fuente de melaza y de materia prima para las industrias de pulpa de celulosa y de madera contrachapada.
La mayoría de estas fábricas se encuentran en la provincia del Alto Egipto, junto a los campos de cultivo que se extienden en aquella área.
Los egipcios llaman a la caña de azúcar asab, tal como se pronuncia en árabe, y les gusta por su sabor dulce y por sus cualidades para calmar la sed, especialmente en los largos días de verano.
Por otro lado, no resulta muy complicado dar con una tienda de jugo de caña de azúcar, general y curiosamente abiertas todos los días del año. En ellas, puede disfrutar rápidamente de un vaso de caña fresca recién exprimida.
Este jugo constituye para muchos la bebida nacional, y el precio de un vaso oscila entre las dos y las diez libras. Tiene numerosos beneficios para la salud y puede disfrutarlo después de comerse un koshary o un falafel.
También es frecuente encontrarse con niños egipcios que beben este sabroso jugo en un pequeño recipiente de plástico en el que se ha practicado una abertura.
Por otro lado, los egipcios consideran que el jugo de la caña de azúcar tiene numerosos beneficios para la salud, y es promovido como una fuente barata intensificadora de la energía.
De hecho, es cierto que existen numerosas ventajas inherentes a este néctar, tal como los egipcios creen; se ha demostrado su influencia para controlar la hipertensión arterial y liberar serotonina, la hormona de la felicidad, lo que permite combatir la depresión y la ansiedad.
Además, el potasio presente en la caña de azúcar ayuda a la digestión, por su contenido en antioxidantes naturales que ayudan a combatir las infecciones y al sistema inmune. A su vez, los estudios también han demostrado que previene la formación de cálculos renales.
La caña de azúcar cura los dolores de garganta, previene las caries y ayuda a la función hepática.
¿Qué tal si nos tomamos un vasito?