Uno es más que suficiente

Añadido el feb. 19, 2018

Normalmente, viajar es un placer que se disfruta en buena compañía, pero ¿qué hay de los lobos solitarios? ¿Acaso deja de ser un placer para ellos?
En Egipto no existe la soledad, incluso si viaja solo, ya que en este país le aguardan docenas de lugares a los que ir, cientos de actividades que realizar y mucha diversión y alegría.
Por un lado, Gabal Dakrour (la montaña Dakrour), ubicado en la zona sureste de Siwa, representa un lugar que merece la pena visitar, aunque se encuentre a 12 horas en coche de El Cairo. Es famoso por el poder curativo de sus cálidas arenas.
Si es un amante del mundo submarino, podrá bucear y descubrir buques naufragados a lo largo de la costa del mar Rojo, en lugares como Ras Muhammed, Sharm El-Sheikh y Dahab.
Egipto es especialmente conocido por sus parques nacionales y sus lugares de buceo, y Ras Muhammad es uno de los más distinguidos del mundo. Aparte de sus aguas cristalinas, este lugar es testigo de la migración anual de una gran variedad de especies marinas, y cuenta con asombrosos manglares y arrecifes de coral que dan cobijo a numerosas especies vertebradas e invertebradas.
También destaca Eel Garden, en Dahab. No es necesario que sea un buceador experimentado para poder disfrutar de este jardín, por todas las maravillas que se despliegan ante usted mientras practica snorkel. En su fondo marino, podrá descubrir decenas de anguilas que sacan la cabeza sobre la arena y la vuelven a esconder poco después. También alberga barracudas y el curioso pez pipa fantasma.
Por otro lado, la cueva de Djara, en Dakhla, es otro de los lugares con encanto que podrá visitar por su cuenta. Situada en la parte oriental del desierto del Sáhara, cerca del oasis El-Dakhla, la cueva de Djara es el resultado natural del contacto entre el agua pura y el clima árido del desierto. Esta mezcla dio lugar a formaciones increíbles que ofrecen una experiencia inaudita en todo Egipto.
Por último, para los amantes de la naturaleza, Saluga y Ghazal son dos pequeñas islas de granito situadas en el río Nilo, cerca de Asuán, que albergan un total de 94 especies, gracias a las cuales se han convertido en un paraíso terrenal desde donde poder observar las aves.