Las catacumbas de Alejandría: casualidades, arte e historia

Añadido el jun. 06, 2018

La ciudad de Alejandría se erigió originalmente en el año 332 a. C. a manos de Alejandro Magno, el rey y jefe del ejército griego más admirado, y pronto se convertiría en el centro cultural y comercial de la región del mar Mediterráneo.

Según cuenta la leyenda, un burro que arrastraba un carro lleno de piedras en Alejandría se cayó accidentalmente en un hoyo excavado en el suelo. De ser verdadera esta historia, el burro se habría ganado el honor de descubrir uno de los lugares más fantásticos de la historia. Nos referimos a Kom El-Shoqafa, unas catacumbas ancestrales sin parangón en el mundo antiguo.

Según los arqueólogos, las catacumbas de Kom el-Shoqafa constituyen el lugar de sepultura más grande de la época grecorromana. Descubiertas en Alejandría, una ciudad particularmente fascinante del mundo antiguo, no es de extrañar que en ellas se hallara una mezcla de muestras de diferentes artes y culturas primigenias que había permanecido oculta en los túneles funerarios subterráneos durante siglos.

El nombre de Kom el-Shoqafa deriva del griego antiguo y significa "montaña de fragmentos", dado que era el área donde se amontonaban las piezas de alfarería rotas.

Estas catacumbas conforman la mayor necrópolis romana conocida en Egipto, y suponen una de las últimas grandes obras de construcción dedicadas a la religión del antiguo Egipto. Para hacer gala de la característica fusión entre el estilo griego y el faraónico propia de Alejandría, los arquitectos utilizaron un diseño grecorromano. Las catacumbas constan de tres niveles de tumbas y cámaras excavadas en los cimientos de la roca a una profundidad de 35 m.

Asimismo, las catacumbas, nombre que significa "túnel subterráneo", se encuentran en el distrito de Karmouz, al este de Alejandría. Esta zona recibía el nombre de Kom el-Shoqafa o, como ya comentábamos, pila de fragmentos.

El cementerio data del primer siglo d. C., y se utilizó hasta el siglo cuarto,

y también se conoce como Catacumbas de Alejandría, debido a que su diseño es muy similar al de las catacumbas cristianas de Roma. Es probable que las catacumbas alejandrinas fuesen en su origen una tumba privada convertida posteriormente en cementerio público. Constan de tres niveles excavados en el lecho rocoso, una escalera, una bóveda, el triclinium o sala de banquetes, un vestíbulo, una antecámara y la cámara funeraria, formada por tres cavidades que albergan, cada una de ellas, un sarcófago.

Las catacumbas contienen también un gran número de nichos tallados en la roca, donde se almacenan los ataúdes.