Un templo sagrado para la hermosa reina

Añadido el dic. 17, 2017

Cuando el monarca adopta la forma de una hermosa reina, su templo debe evidenciarlo.

Hatshepsut fue probablemente una de las mujeres más brillantes del antiguo Egipto. Durante los 22 años que duró su reinado, considerado como uno de los periodos más prósperos de Egipto, esta extraordinaria reina logró importantes hazañas, como la construcción de su templo funerario en Deir el-Bahari.

Tras la muerte de su marido, Tutmosis II, Hatshepsut cogobernó junto a su sobrino e hijastro, el pequeño Tutmosis III, quien con el tiempo se convertiría en el sexto faraón de la XVIII dinastía.

Durante los inicios de la época cristiana de Egipto se había construido un monasterio en esa zona, hecho que justifica por qué este antiguo complejo de templos recibió el nombre de Deir, o monasterio.

Los templos de Deir el-Bahari se sitúan en la orilla occidental del Nilo, justo en frente del templo de Karnak, en Lúxor. Consagrado a la diosa Hathor, Mentuhotep II eligió este terreno en forma de terraza y rodeado de acantilados como el lugar deseado para su tumba y templo funerario.

El segundo templo, también construido en varios niveles, es el de la reina Hatshepsut, descubierto debajo de las ruinas del monasterio; por último, la última terraza, santuario y muro de contención sería revelado en 1968 a manos de una misión arqueológica polaca, que también localizó un tercer templo, construido por Tutmosis III y ubicado por encima y en medio de los dos templos anteriores.

Esta elegante estructura en forma de terrazas constituye uno de los templos más hermosos de Egipto. Está decorada con motivos esculpidos en relieve que ilustran algunos de los acontecimientos más importantes de la vida de la reina Hatshepsut, como el transporte de sus obeliscos desde las canteras de Asuán al templo de Karnak, dedicado al dios Amón; el divino nacimiento de la reina y su posterior coronación; y una gran expedición comercial realizada a Punt.

Los antiguos egipcios bautizaron el templo funerario de Hatshepsut, cuya construcción se dice que duró 15 años, con el nombre de Djeser-Djeseru ("la maravilla de las maravillas").