Más de diez actividades imprescindibles para los aficionados a la adrenalina

Si posee un corazón audaz y sus venas anhelan experiencias que pongan a prueba su adrenalina, aquí tiene más de diez ingredientes para elaborar una poción de aventura que podrá fabricar usted mismo.

En Egipto encontrará docenas de actividades que añadir a su lista de cosas por hacer. Cuando se trata de experiencias extremas, las hay aéreas, acuáticas y algunas, literalmente, para bajar a la tierra.

Si comenzamos con aquellas que le mantendrán los pies sobre el suelo, le recomendamos un poco de senderismo o ciclismo. Casi todos los destinos del mar Rojo ofrecen pequeños safaris en los que podrá disfrutar de paseos en bicicleta por el desierto. Pero, si avanza hasta el noreste, en el Sinaí, también puede contratar excursiones para visitar algunas de las creaciones geológicas más impresionantes del mundo, en forma de cañones.

El cañón de Abu Hamada, también conocido como el cañón coloreado, es una maravilla muy bien conservada.

También podrá disfrutar de otras creaciones de la naturaleza, como el cañón blanco, el cañón Arada y las lagunas interconectadas de Kharaza y su cañón de granito, pequeño pero hermoso. Todos ellos son lugares en los que podrá experimentar el esplendor de los desiertos egipcios.

También puede adentrarse en las altas montañas de la península del Sinaí hasta Wadi Sagar, el pequeño cañón que, literalmente, corta una cadena montañosa formada por granito.

Por otro lado, no es necesario que llegue a Siwa para surfear entre dunas de arena. A tan solo unos kilómetros del centro de El Cairo, las dunas El-Qataneyah son el mejor lugar para practicar el sandboarding.

Para los amantes de las excursiones, un viaje de dos semanas desde El Cario hasta el oasis de Siwa, ida y vuelta, resulta una opción ideal. A lo largo de este recorrido podrá observar las maravillas del desierto blanco y conocer de primera mano representaciones insólitas de arte rupestre, que datan de una decena de milenios a. C.

La escalada de acantilados es otra de las opciones terrestres que tiene a su disposición, antes de que decida pasar a la parte acuática y tomarse un descanso buceando mientras se preparar para zambullirse en las profundas aguas del agujero azul de Dahab. Desde allí, podrá inspeccionar diversos restos de buques naufragados, dignos de exploración.

Tras estos descubrimientos submarinos, podrá secarse practicando puenting. Súbase a un puente colgante sobre el litoral azul, desde donde le atarán una cuerda elástica y tendrá la oportunidad de volar. Respire profundamente y abra bien los ojos. Más tarde, salte mientras suelta su grito más creativo.

Una vez se haya adaptado al modo de vuelo, también puede probar actividades con un mayor tiempo de suspensión, como el wakeboarding. En este deporte acuático, los pies están sujetos a una misma tabla, a diferencia de los dos esquís utilizados en el esquí acuático.

Ahora llegó el momento de respirar profundamente y prepararse para el parasailing. Con esta modalidad deportiva disfrutará de una altura más elevada y, si esto no fuera suficiente, siempre puede encontrar un sitio donde practicar kite surfing.

Si sigue sin encontrar la altura ideal para su nivel de adrenalina, también puede sobrevolar Egipto en aeroplano. Todos los viernes por la mañana puede acercarse al aeropuerto 6 de octubre e intentar pilotar una aeronave. Puede realizar el vuelo para principiantes y, si considera que puede pilotar, deberá hacer el curso que le permitirá conseguir más tarde su licencia.

Por último, si desea descansar y disfrutar de una experiencia más sosegada, aunque aún en las alturas, y con un aire romántico, relajado, pero emocionante, un equipo especializado le recogerá en su hotel o en su crucero por el Nilo en Lúxor, al despuntar el día y le llevará a la orilla oeste del río Nilo, desde donde podrá disfrutar de un té con pastas en un globo aerostático, antes de descender de nuevo a la tierra.