Experiencias

Espiritualidad

Encuentre refugio frente a las exigencias de la vida cotidiana, entréguese a un retiro espiritual para renovar su alma. La quietud de los antiguos lugares de culto, el sereno escenario egipcio y la calma de unos pocos días de descanso son el sello distintivo de unas buenas vacaciones que le permitirán abrir su mente a pensamientos que rara vez ven la luz del día.
Visite las mezquitas después de la oración, cuando están casi vacías y se puede apreciar mejor su arquitectura histórica, además de imbuirse del silencio espiritual, lejos del ritmo frenético de las calles. Conozca antiguos lugares de peregrinaje, como el complejo islámico de Al Azhar…

Encuentre refugio frente a las exigencias de la vida cotidiana, entréguese a un retiro espiritual para renovar su alma. La quietud de los antiguos lugares de culto, el sereno escenario egipcio y la calma de unos pocos días de descanso son el sello distintivo de unas buenas vacaciones que le permitirán abrir su mente a pensamientos que rara vez ven la luz del día.
Visite las mezquitas después de la oración, cuando están casi vacías y se puede apreciar mejor su arquitectura histórica, además de imbuirse del silencio espiritual, lejos del ritmo frenético de las calles. Conozca antiguos lugares de peregrinaje, como el complejo islámico de Al Azhar, para conocer el palpitante corazón de la educación musulmana. Dedique tiempo a la contemplación silenciosa, a los paseos prolongados y a la serenidad.
Visite las iglesias, catedrales y monasterios coptos, para descubrir otra faceta de Egipto. Asista a una misa copta, para ser testigo de una liturgia detenida en el tiempo. Haga la peregrinación al monasterio de Santa Catalina y descubra los orígenes del monacato. Suba al Monte Sinaí, el lugar bíblico, donde Moisés recibió la revelación de los Diez Mandamientos. Deténgase para abstraerse en la oración, la misa y el silencio.
Alcance un estado mental de serenidad, retírese a Egipto.